"Mantenimiento" es la línea más ambigua de cualquier presupuesto. Dos proveedores pueden cobrar lo mismo por cosas completamente distintas, y la diferencia solo se descubre el día que algo falla.
Lo que siempre debería incluir
- Actualizaciones de sistema, plugins y dependencias, con comprobación posterior de que la web sigue funcionando.
- Copias de seguridad automáticas, fuera del mismo servidor, y verificadas restaurando de vez en cuando.
- Monitorización de disponibilidad con aviso al proveedor, no al cliente.
- Certificado y renovaciones gestionados.
- Corrección de errores imputables al desarrollo original, sin cargo.
Ese último punto es el que separa un contrato serio de una cuota. Si un fallo del código entregado se factura como incidencia, no está contratando mantenimiento.
Lo que suele estar fuera y debería estar claro
Cambios de contenido, nuevas funcionalidades, rediseños de sección y trabajo de posicionamiento. Todo eso es desarrollo, no mantenimiento. Un contrato honesto lo dice y ofrece una bolsa de horas aparte con precio conocido.
La copia de seguridad que nadie ha probado
La mayoría de proyectos tienen copias. Muy pocos han restaurado una. Una copia que nunca se ha restaurado es una hipótesis, no un respaldo. Pida que se pruebe al menos una vez al año y que le enseñen el resultado.
Precios de mercado
- Web corporativa: 80 a 250 euros al mes según tamaño y tiempo de respuesta comprometido.
- Tienda online: 200 a 600 euros al mes, porque las actualizaciones tocan pagos y hay que probar el flujo de compra después de cada una.
- Plataforma a medida: se suele plantear como porcentaje anual del desarrollo, entre un 15 y un 20 por ciento.
El acuerdo de servicio
Sin tiempo de respuesta comprometido, el mantenimiento es informal. Pida por escrito: cuánto se tarda en responder, cuánto en resolver según gravedad, y en qué horario. Una tienda parada un sábado cuesta dinero real y el sábado tiene que estar cubierto o excluido explícitamente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo mantener la web yo mismo?
Puede, si alguien de su equipo tiene el tiempo y el criterio para actualizar, comprobar y responder ante una caída. En la práctica esa persona suele tener otro trabajo, y el mantenimiento se convierte en lo primero que se aplaza.
¿Qué pasa si dejo de pagar el mantenimiento?
La web sigue funcionando hasta que deja de hacerlo. Sin actualizaciones el riesgo se acumula de forma silenciosa durante meses y se materializa de golpe.




